sábado, 21 de junio de 2014

A las tres de la tarde

Caminaba sin retorno, apagando las colillas en cedidas con sus pies descalzos. No sabía hacia donde mirar, ni a donde ir. Se sentía libre desde hacía mucho tiempo que no lo hacía, tanto que ya ni se acordaba de lo que no era recordar nada.

Se despertó en medio de la carretera con los zapatos en una mano y sosteniendo un libro que no conocía que historia contaba. Miró alrededor para intentar recordar algo de lo que había pasado. Todo le era familiar, como aquellos domingo en el río a las tres de la tarde con su familia y sus amigos. Esa felicidad absoluta, plena y sincera; volvía a ella. No entendía nada. Su largo vestido blanco, casi transparente y algo manchado por los acontecimientos de la noche anterior, bailaba al son del viento.
Por encima llevaba una americana algo grande, que cierta persona amable le había dejado sin esperar nada a cambio.

Intentaba llegar a alguna parte, pero no sabía bien por donde ir. Cerró los ojos, e intentó guiarse por sus sensaciones o presentimientos, lo que casi acabó consiguiendo fue una pierna rota por un coche a gasolina.

Se sentó en el borde de la carretera, a ver como la mañana llegaba ya a su fin. Miró al sol que en ese momento tanto la quemaba, intentó buscar sus gafas de sol en el bolso de mano. Obviamente no estaban. Miró su teléfono, y no tenía ninguna llamada perdida. Lo apagó, y tres minutos más tarde, lo volvió a mirar, pero seguía igual que antes. Ni un misero mensaje de alerta, de auxilio o de amenaza.

Nadie la reclamaba.

Se sentó a esperar, pero nadie se la rescataba. Así que respiró hondo, y salió a encontrar el camino que le llevase al lugar de vuelta. Ese lugar, a las tres de la tarde.

viernes, 20 de junio de 2014

Número uno.

Llegaron sin razón aparente,
Se fueron sin hacer mucho ruido.
Tus miradas, eran sueños de verano
Tus caricias, helados en febrero.

Caminabas sin referente
Te movías al viento

Suspirabas por algo nunca había existido.
Hablas sin contar tu verdadera historia
Me dabas la mano, por obligación.
Me mentías por compasión.

Te pisabas los cordones
Dormías en las estaciones

Nunca nos definimos
Nunca hablábamos de los dos
Nunca me dijiste que me querías
Y nunca besé con pasión.

Y por eso poco a poco

Se cambió el guión.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Tu y mi historia.

Soñar es representar en la fantasía imágenes o sucesos mientras se duerme, o discurrir
fantásticamente, dar por cierto y seguro lo que no lo es.

Yo salía, tu entrabas. Nos miramos más de diez segundos a los ojos sin decir nada. Aunque sabíamos  lo que pasaba, eramos eternos imposibles. Y al final y al cabo, nunca llegaría a buen puerto.


Nuestras conversaciones parecían duraderas, como las lluvías de abril nunca terminarían.

domingo, 26 de febrero de 2012

Cucarachas.

Hace tiempo que no respiro como debería.
Hace tiempo que no sonrío como debería.
Hace tiempo que no te miro como debería.
Hace tiempo que no siento lo que debería.

Hace tiempo, la verdad es que no mucho, pensaba en todo relativo.
Mis pensamientos eran un tic- tac de sensaciones mezcladas con whisky, no entendía muy bien lo que pasa en el mundo y menos en mi cabeza. Las personas aparecían, residían un
tiempo determinado en mi corazón y luego se marchan arrancando trocitos de el. Las noches eran tristes, las mañanas eran despertares con las sabanas plagadas de desilusiones, tristezas y acciones no zanjadas del día anterior.

Los días brillaban pero la luz no llegaba. Me sentía sola, cada semana más sola. No entendía que me pasaba si era la ciudad, ese tiempo, esa gente o simplemente yo.

martes, 10 de enero de 2012

Mi caos patente.

Una sonrisa enclaustrada quiso salir al mundo donde el gris era el color favorito de la mayoría de las personas donde la crítica regia la vida de todos sus habitantes. Critica siempre se burlada de sus lacallos.

Se supone que escribo, porque se ven letras.
Se supone que respiro, porque el aire llega a mis pulmones.
Se supone que como, porque no me ven desnutrida.
Se supone que lloro, porque las lágrimas se escurren porque mi cara.
Se suponen muchas cosas, tantas que dudo que me puedo a ponerme a contarlas y tan pocas ciertas.

Después de mucho tiempo, salía de casa. No sabía como moverme, intentaba sonreír pero no podía. ¿Te acuerdas de que si aprendes a montar en bicicleta nunca te olvidas? Pues en el tema de la felicidad es diferente. Si te olvidas de ella, es casi imposible volver a recuperarla.

Como en muchas historias, haré una marcha atrás para que me ayudeis a descubrir donde me olvidé la maleta donde guardaba mi reducto de botes de purpurina, mis chicles y esos te quieros que todavía no había dicho.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Blanco, azul, violeta.

El rosa había impuesto una guerra de colores, pero los únicos damnificados eran ellos mismos. El blanco se había pasado al beis, y el rojo dejó de existir, para no participar en algo sin sentido.
Las cosas no marchaban como debían; la verdad pocas veces marchaba bien. Siempre pasa algo, te ponías a llorar por un te quiero, una caricia o una simple discusión tonta. Nunca supe tratarte. Más bien eran tan difícil como atrapar un solo copo de nieve en pleno verano. Creo que ese era tu encanto. 

miércoles, 27 de julio de 2011

0.2

Sobrevoló un momento en el que todo parecía perfecto. Cada instante era distinto. Las luciérnagas aparecían cuando menos te lo esperabas. Su normalidad era un tanto peculiar aunque en ese instante se movía hacía su cafetería para bailar acorde a su verdadero compás.
Sus problemas se aminoraban con una taza de café. Sus manos transpiraban anécdotas y así se adueñaba de ellos. Era su locus amoenus con un café y coches que iban a gran velocidad.
Su pelo mostraba su personalidad: alocada y en el fondo con muchas ganas de amar. Su color el marrón y su bebida el ron; con cada gota su espíritu daba un bote. Frágil y difícil a la vez. Las sombras mostraban un pasado un tanto incierto. Las lágrimas no eran comunes en él, en cambio la melancolía iba de su mano y bailando al mismo son.
Las esdrújulas sus palabras favoritas y las mujeres junto a la música su verdadera pasión.