domingo, 19 de septiembre de 2010

Te echaré de menos

Me despedí del verano, en la misma posición que lo empecé. Con la misma música y con muchas expectativas. Algunas se cumplieron, otras no, y estoy contenta que las que no se cumplieron. Porque si no ahora no estaría con una sonrisa y deseando que los Domingos sean Lunes. Deseando bailar en medio de la calle y hacer cosas nuevas. Sentirme bien. Tirarme en el prado y beber una cerveza bien fría.

Me despedí del verano, sabiendo que a mi la rutina no me atrapará. Como mucho me rozará la mano, le daré un beso y me iré. Cantando la nueva canción de un disco por ahora inexistente.

Mi verano me empezó con nervios, llantos y dolor. Me despedí de el sonriendo, con los brazos abierto, esperando que vuelva a pasarse pronto y sin nada nuevo que contar.

Ayer, la inspiración volvió. Y todavía la sonrisa fue más grande.

Adiós verano, te echaré de menos.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Algo ya escrito

El mundo da vueltas, sin esperar a nadie. Pero cuando eres pequeño tus padres paran su mundo o lo llevan mas lento para que tu lo empieces a seguir su ritmo. Paulatinamente el compás se acelera, tus pasos crecen como tus sueños. Sin darte cuenta, Peter Pan ya se ha quedado pequeño y tu osito de peluche decora tu habitación. Las palabras no son solo palabras y las sonrisas pueden tener un doble sentido. Te interesan cosas que nunca pensaste que te interesarían y parece que mucha de la inocencia que conocías a emergido junto a la Atlantica; pero sigues bailando por la calle (aunque la gente te mire), deseando que te cuenten una fabula donde todo termina bien y que te canten la canción de cuna que solías escuchar cuando no te podías dormir por las sombras. Tu seguirás creciendo eso es inevitables y sentirás las centrifugas vueltas del mundo sobre tu cabeza, pero sonríe al paso no te olvides de los pequeños detalles de tu infancia y la magia incrustada en una manzana roja, o un punto de luz en la pared o en la misma sombra. Muchas cosas te sobre pasaran, intenta que no puedan contigo, porque tu sabes que podrás con ellas; como cuando eras pequeña sabías que todo estaría bien estando en tu refugio de cojines y mantas.


Dentro de no muy poco tendré 17 años, y todavía me gusta dormir en la cama de mi madre cuando tengo miedo. Pero me doy cuenta que estoy creciendo y eso como siempre me repele. Todavía espero que venga un tal Peter venga a rescatarme de la madurez y que campanilla me rocié con su polvo, pensar en cosas bonitas y volar. Creo que fue le primer sueño que tuve, el de volar el de escapar de la trampa de la edad. Todos los niños desde pequeños han querido crecer yo era y soy un caso extraño no quería crecer quería ser pequeña para poder no tener problemas y poder comer todos los helados que quería sin pensar en cuantas calorías tiene.