jueves, 27 de mayo de 2010

Locus amoenus

Serán las pastillas, las vitaminas, los litros de aire que respiro o el sol pero sé que estoy en un proceso que donde no puedo parar. Sonrío de nuevo, me siento libre, se donde estoy y que hasta dentro de mucho no quiero que esto de un vuelco, y si lo da antes estaré preparada. No sé mucho más. Sé las cosas que no me gustan, pero ignoro las acciones que adoro. No quiero pensar en un futuro, por tiemblo de miedo. Cierro los ojos, veo una gran locus amoenus con mis amigos, cervezas, músicas y el, dándonos el sol y sin parar de sonreír. Esta soy la nueva yo, con la tensión baja y con un gran óptimo.
Por mí ti o por quien lo quiere oír

domingo, 16 de mayo de 2010

Donde todo puede cambiar.

Rememore a una etapa de mi vida, como los pasteles de merengue, ya olvidada. Esos días eternos de lágrimas, televisión y azúcar. Los domingos de tristezas ingratas y pesadillas vivientes, donde no podía salir de un bucle de insensatez y sensibilidad. Ayer y hoy rememoré todo, pensé que no había solución para los sueños muertos. Respiré, pensé, volví a respirar y sonreí. Dije definitiva mente adiós a lo miedos, a las tristes mirada, a las eternos problemas sin solución ni enunciado, a los domingos edulcorados, a las tardes de lluvias con lágrimas en los ojos, a las discusiones infantiles y le dije hola a la alegría. Sé que todo cambiará, no sé donde estaré, ni como, ni cuando, ni porque. No sé si cambiaría por una persona. Solo sé que a partir de hoy se me conocerá por mi sonrisa .

martes, 4 de mayo de 2010

Y agarro el cuchillo

Cada persona, en su día pensó que no valía nada ni siquiera una milésima parte de aquel disco de Antonio Vega que ya ha parado de sonar. Pero ella en aquellas situaciones de extremo dolor y decadencia del espíritu, había sido muy precoz ella con a penas seis años, cogió su primer cuchillo para hacer lo que muchas personas de edades más avanzadas quieren hacer quitarse la vida. Ella al final se dio cuenta que era una autentica locura y que no tenia el coraje para hacer aquel movimiento de voluntad y cobardía. La pequeña niña con el pelo negro como aquella sombra que veía todos veranos, se dio media vuelta y en vio una parte de su futuro su vida sería, una intensa lucha en lloros, llantos y mucho voluntad para seguir adelante.