miércoles, 9 de julio de 2014
No hablan de ti.
Porque estás buscando al definitivo, piensas.
Pero cuando lo tienes delante sales corriendo, por miedo o porque realmente nunca fue el bueno.
Y te cuestionas, una y otra vez, que es lo que tienes de malo. Sin contar lo arañazos en los brazos, las copas demás, la autodestrucción, las imaginaciones transitorias y un bote de sonrisas perdidas que no llegarán a ninguna parte. Eres perfecta para cualquiera. Sin embargo no aparece nadie que quiera quedarse a tu lado. Es difícil, casi imposible no imaginar a alguien que no te abrace cuando tienes un mal sueño.
La colección de nombres siguen creciendo, y sin llegar a nada coherente. Dejas pequeñas muestras de tu vida a personas que no sabes realmente que harán con ellas.
Y tu a pesar de todo, y de todo lo te quieras hacerte creer. Sigues buscando a alguien, alguien que te cante.
Y que realmente escriba canciones sobre tí.
domingo, 19 de septiembre de 2010
Te echaré de menos
domingo, 12 de septiembre de 2010
Algo ya escrito
El mundo da vueltas, sin esperar a nadie. Pero cuando eres pequeño tus padres paran su mundo o lo llevan mas lento para que tu lo empieces a seguir su ritmo. Paulatinamente el compás se acelera, tus pasos crecen como tus sueños. Sin darte cuenta, Peter Pan ya se ha quedado pequeño y tu osito de peluche decora tu habitación. Las palabras no son solo palabras y las sonrisas pueden tener un doble sentido. Te interesan cosas que nunca pensaste que te interesarían y parece que mucha de la inocencia que conocías a emergido junto a la Atlantica; pero sigues bailando por la calle (aunque la gente te mire), deseando que te cuenten una fabula donde todo termina bien y que te canten la canción de cuna que solías escuchar cuando no te podías dormir por las sombras. Tu seguirás creciendo eso es inevitables y sentirás las centrifugas vueltas del mundo sobre tu cabeza, pero sonríe al paso no te olvides de los pequeños detalles de tu infancia y la magia incrustada en una manzana roja, o un punto de luz en la pared o en la misma sombra. Muchas cosas te sobre pasaran, intenta que no puedan contigo, porque tu sabes que podrás con ellas; como cuando eras pequeña sabías que todo estaría bien estando en tu refugio de cojines y mantas.
Dentro de no muy poco tendré 17 años, y todavía me gusta dormir en la cama de mi madre cuando tengo miedo. Pero me doy cuenta que estoy creciendo y eso como siempre me repele. Todavía espero que venga un tal Peter venga a rescatarme de la madurez y que campanilla me rocié con su polvo, pensar en cosas bonitas y volar. Creo que fue le primer sueño que tuve, el de volar el de escapar de la trampa de la edad. Todos los niños desde pequeños han querido crecer yo era y soy un caso extraño no quería crecer quería ser pequeña para poder no tener problemas y poder comer todos los helados que quería sin pensar en cuantas calorías tiene.
jueves, 26 de agosto de 2010
Me gustan las tardes de domingo que no son domingo.
Son muy parecidos pero ahora soy fuerte. No tiemblo ante nadie y nada me hace dudar. Podría soñar con volver atrás y cambiar las cosas, pero no quiero. Ahora vivo el presente, y no pienso en el futuro porque todo llegará a su debido tiempo. Volver a enamorarse, conocer gente nueva, amar mas las ya conocidas, tener problemas y resolverlos, volar, viajar, encontrar a tu amor platónico y decirle que casa te conmigo en tus sueños, comer pipas, tirarte al mar, fumar, bailar, hacer el ridículo y muchas cosas más.
El verano se acaba. Y para mi ha sido revitalizador, me ha cambiado y sin hacer mucho.
El mes de junio lleno de brillo y alegría, para mi fue como asomarme al infierno y ver de reojo a Lucifer. Empecé a sufrir mas que los anteriores meses.
Pero el verano empezó, una pierna sonrisa me volvió a mi cara. Era insegura, llena de miedo, cobarde y también inexperta. Hacía mucho tiempo que no se asomaba.
Yo empecé a aprender a vivir sin mi tristeza habitual, y no la echo nada de menos, a vivir siendo como soy y sin sentirme mal. Cuando comencé a saber vivir feliz, volvió mi locura, mi estupidez y las ganas de comer.
Este verano no he hecho grandes cosas aparentemente, pero gané mi gran reto personal volver a vivir alegre y ahora no hay quien me paré. Se afrontar las cosas sin llorar y saber dejar de pensar en cosas que me no me dejaban dormir.
Me siento algo diferente, porque hasta me gustan las tardes de domingo que no son domingo. En las cuales estoy en leggins y camiseta grande, como pizza, veo pelis y no salgo de casa; porque ahora sé sacarle partido a cualquier situación sin sentirme débil.